"El tubo tuvo la culpa"

Los ciudadanos son el agua que fluye por el tubo: sin agua no habría escape, pero sin tubo roto tampoco. Nadie duda que el agua, la ciudadanía, debe aprender a tomar el camino correcto. Pero el tubo, el gobierno, no puede invitarla a fluir por tubos rotos.

Continúe leyendo en La Silla Vacía.